
Hay muy poco espacio para Demócrito (
Demócrito es el prototipo del pensador materialista, el auténtico antagonista de Platón, quien increíblemente no hizo ninguna referencia a su persona en sus obras. En su modelo metafísico, la realidad está compuesta de átomos y vacío, siendo el conjunto de entes visibles un conglomerado provisional de átomos, fruto del movimiento constante de éstos en su atracción y separación. Podemos preguntarnos, ¿cuál habría sido el curso de la historia del pensamiento occidental si, en lugar del platonismo, hubiera triunfado esta concepción del hombre y la realidad? Hubo que esperar hasta los siglos XVIII y XIX para que el materialismo comenzara a abrirse un firme hueco en las conciencias europeas.
En su Ética, Demócrito adopta una posición hedonista, en la que el placer y la alegría son el fin de toda conducta moral. No hay más mundo que éste, no tenemos más existencia que la que nos ofrece nuestro cuerpo; por lo tanto, una vez liberados de temores sobrenaturales, vivamos intensamente, cultivando la amistad y el buen humor.
Carl Sagan, sabio como pocos, quiso hacer un admirado homenaje a Demócrito en la serie de documentales científicos Cosmos. Presta mucha atención pues la exposición de Sagan muestra las principales ideas de nuestro filósofo, tantas veces olvidado.